Como se deben imaginar este ejercicio deriva del remo tradicional que se practica en canoa o bote, en aguas al aire libre. Hoy en dia la tecnología permite practicar esta actividad en el gimnasio o en casa mediante una maquina del tipo de las bicicletas estáticas, caminadoras o elípticos.

Beneficios

El remo implica un alto porcentaje de trabajo muscular ya que tanto tren superior como inferior trabajan al unísono, de ahí que esta actividad se considere de resistencia general o global.
El tipo de gesto que se realiza es poco traumático para las articulaciones, con lo que se deja a un lado la posibilidad de sufrir lesiones, eso sí, es importante saber realizar el gesto de manera correcta.
Pérdida de Peso: El rítmico movimiento natural para todo el cuerpo del remo hace que sea altamente eficiente para quemar calorías sin poner mucha carga en tus piernas y pies.
Dentro del gran espectro de músculos que se trabajan destacan los músculos posturales y estabilizadores, lo que se traduce en una espalda sana y la tonificación de unos músculos que por sedentarismo han ido perdiendo tono y nos predisponen a sufrir lesiones.
Promueve el ejercicio cardiovascular: al trabajar gran parte de la musculatura, el corazón aumenta su frecuencia cardíaca con relativamente poca intensidad, por lo que nos situaremos en la zona de trabajo aeróbica apenas sin darnos cuenta y con una intensidad que podremos mantener en el tiempo.
Se puede convertir en una actividad colectiva: normalmente el remo indoor implica tener a un monitor o personal trainer a tu lado, una base musical motivante y una organización lógica de la sesión donde se regula la intensidad.

Es ideal para rehabilitación: La naturaleza de bajo impacto del remo hace que sea una gran forma de reconstruir el tono muscular y la fuerza mientras se incrementa la movilidad y la flexibilidad tras una lesión.
Se comporta como un Entrenamiento Complementario: Los beneficios físicos del remo son un complemento natural a muchos deportes como correr, natación, ciclismo, tenis o prácticamente cualquier otra actividad, convirtiéndolo en una gran forma de entrenamiento complementario durante el periodo no competitivo de la temporada.
Remo: trabajo muscular completo

Es raro encontrar una actividad que trabaje tantos grupos musculares a través de un movimiento tan amplio como el remo. Rodillas, caderas, brazos y hombros verán una rotación de 90-130 grados en cada palada, lo que es más de lo que encontrarás en la mayoría del resto de actividades aeróbicas. Esta gran participación muscular convierte el remo en un excelente quemador de calorías, mientras desarrolla la flexibilidad y la fuerza. El remo está libre de impactos y la intensidad es completamente controlada por el usuario.

Piernas: Cada palada de remo implica una total compresión y extensión de las piernas, trabajando los músculos de la pantorrilla, muslos, bíceps femoral, nalgas y caderas. Y porque es de bajo impacto, es mucho más natural para tus rodillas que el resto de actividades que desarrollan la fuerza en las piernas.

Tronco: Remar es una de las pocas formas de ejercicio que trabajará tus músculos “troncales” abdominales y de la espalda. Los expertos en fitness creen que un “tronco” fuerte reporta numerosos beneficios, desde una espalda más fuerte hasta una mejor postura.

Tronco Superior: Remar fortalecerá y tonificará tu tronco superior. Hombros, espalda y brazos están implicados en la palada del remo.

Corazón y Pulmones: Porque involucra a tantos grupos musculares simultáneamente, el remo supone una saludable demanda para el sistema cardiovascular, resultando en una salud cardiovascular mejorada.

La acción de remar

El remo permite practicar una acción muscular coordinada que requiere la aplicación de fuerza de manera repetitiva, máxima y fluida. Así es que cada grupo muscular principal contribuirá en esta acción.

Antes de comenzar asegúrese que el talón está cómodamente apoyado en la base del pedal y ajusta convenientemente las correas. No haga el ejercicio descalzo, por higiene y por seguridad

Si eres principiante ponga la resistencia más baja y preocúpese de hacer bien el movimiento del ejercicio en sus primeras sesiones. Poco a poco vaya aumentando la intensidad conforme pasan los días.

La posición de la espalda debe de ser recta, con las curvaturas fisiológicas normales. Serán sus caderas las que se flexionen y extiendan al realizar el movimiento.

No lleve los codos a la altura de los hombros. Mantenga los codos cerca del tórax al tirar de la polea, para ello procure no abrir demasiado las axilas. Así trabajarán sus hombros y no sobrecargará otras zonas.

Tire de la polea hasta que sus pulgares estén a la altura del estómago.

No balancee el cuerpo hacia atrás para aplicar más fuerza.

No extienda totalmente las piernas, las hiperextensiones repetidas pueden resentir su rodilla.

No realice este ejercicio si su columna sufre algún tipo de afección o si nota la zona de la espalda contracturada.